El Grifo

presenta Malvasía de César (Manrique)

César Manrique nació en Arrecife el 24 de abril de 1919 y siempre será recordado por el legado que dejó en Lanzarote. Por ello, la isla se vuelca en la celebración del centenario de su nacimiento y la bodega más antigua de Canarias, EL GRIFO presenta una edición especial también como homenaje. Su nombre es Malvasía de César.

 

Es un blanco seco de guarda, un monovarietal 100% Malvasía Volcánica, uva autóctona de la isla y que es cultivada a pie franco en el sistema tradicional lanzaroteño. Es decir, bajo arena volcánica y muros de protección. La añada corresponde a 2017, que fue criada sobre lías durante más de un año. Y tan solo existen 14.000 botellas numeradas porque es un vino realmente especial. Así también era la relación de amistad entre Manrique y la familia, que hoy sigue al frente de la bodega. 

 

La relación de amistad entre César Manrique y Antonia Rodríguez Bethencourt, madre de los actuales propietarios, se remonta a la infancia. Ambos eran vecinos en el Arrecife de los años 20 del siglo pasado. 1981 marcó un hito: se precisa ampliar las instalaciones. Manrique, gran proteccionista de Lanzarote y de su arquitectura, les anima a construir otro espacio y así preservar las antiguas instalaciones de la bodega. Posteriormente se convertiría en el Museo del Vino, en cuya puesta en marcha colabora desinteresadamente. En la actualidad, recibe más de 40.000 visitantes al año.

 

Además, el polifacético creador afirmaba que dada la similitud en su etiquetado, con frecuencia se equivocaba de vino. Fue entonces cuando decidió diseñar una etiqueta realmente diferencial. Por supuesto, con su sello totalmente personal y reconocible. Un sello relevante es la reinterpretación del animal mitológico conocido como el ‘Pájaro Grifo’, identidad corporativa de la bodega desde 1990. Firmó el monumento a dicha figura, en las dos puertas de entrada. Además, ayudó a dar a conocer el vino de Lanzarote a comienzos de los años 80, llevando a sus exposiciones en Alemania varias cajas de Malvasía El Grifo junto con los cuadros. Así, Manrique siempre ejerció como gran embajador no solo de la isla, sino también de la firma.

 

Este vino, de aroma denso y profundo, alta graduación y elevada acidez, apto para una crianza, desarrolla sus mejores cualidades (tres meses en barrica y un total de 15 con sus lías). Porque, frente a la creencia de que esta uva cuánto más joven mejor, EL GRIFO rompe con la tradición del vino del año. La bodega lo produce desde 2010, seleccionando solo los mejores racimos, y es una de las referencias más premiadas. Así lo muestra: la medalla de oro otorgada, el pasado mes de marzo, en el concurso Berliner Wein Trophy.

 

Gracias a la inestimable colaboración de la Fundación César Manrique, la etiqueta de la botella muestra un fragmento del mural titulado Lanzarote. Realizado en 1953 y emplazado originariamente en la primera terminal del aeropuerto de la isla. Durante este año tan especial, el mural que ha sido restaurado por un equipo del Museo del Prado, se expondrá en la sede de dicha fundación.

 

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